Huele a gas en su casa
El gas de uso doméstico no es
venenoso, pero se vuelve explosivo
al mezclarse con el aire. Si detecta
usted una fuga, apague cigarrillos
y flamas. Apague también cualquier
estufa eléctrica, pero no encienda
ni apague otros aparatos eléctricos;
ni siquiera use el timbre de la
puerta, pues podría producirse una
chispa. Abra puertas y ventanas para
que salga el gas.
Si no hay llaves abiertas accidentalmente,
y si alguna flama piloto no
se apagó, entonces debe de haber
alguna fuga. Cierre de inmediato la
llave del tanque o del medidor y
llame a la compañía de gas o al servicio de fugas,
si lo hay. No trate
de reparar ningún aparato o tubo;
las composturas debe hacerlas personal autorizado.
Permanezca fuera
de su casa hasta que se repare la
fuga.
Es el primero en llegar al lugar de un accidente en carretera
Las prioridades son las siguientes, en el orden indicado:
1) Estacione su auto donde no le vaya a pegar otro vehículo.
2) Encienda las luces intermitentes y coloque un triángulo o una tela roja a unos 100
metros del accidente para prevenir
a los automovilistas.
3) Detenga a un automovilista y pídale que llame
a la policía.
4) Inmovilice los vehículos accidentados: apagúeles el
motor y póngales el freno de mano
o de pie. No fume, y dígales a los
presentes que tampoco lo hagan. Si
alguno de los vehículos se está quemando, aléjese de él, porque podría
explotar el tanque del combustible.
5) Ayude a los heridos. No se
arriesgue a agravar el estado de una
víctima moviéndola, a menos que
corra un peligro inmediato. Cerciórese de que pueda respirar libremente;
aflójele la ropa apretada alrededor del cuello. Cúbrala con una
frazada o un abrigo. No retire pedazos de vidrio de las heridas, pues
así podría aumentar el sangrado.
Procure que la víctima se ayude deteniendo la hemorragia con un pañuelo limpio.
Dígale que la ayuda
llegará pronto.
Se despierta usted y oye que un ladrón anda en su casa
Encienda las luces y haga ruido
caminando de un lado a otro. La
mayoría de los ladrones prefiere huir
con las manos vacías a arriesgarse
a un enfrentamiento. Si su casa es
de dos plantas, no baje las escaleras; de ser posible, llame a la policía desde su dormitorio.
Hágase de un arma —como un jarrón o una
aguja de tejer—, pero con el propósito de usarla solamente si no puede
evitar la lucha cuerpo a cuerpo. Si
está usted solo, llame a gritos a
una tercera persona imaginaria
"¡Jaime, alguien entró a la casa!".
Mire por la ventana cuando salga
el ladrón, y trate de observar su apariencia; fíjese en su automóvil, si
se va en alguno, así como en el número de la matrícula y en el rumbo
que toma.
Está usted en una multitud que se torna violenta
Al llegar a un lugar donde haya una apretada multitud, fíjese en todas las vías de escape.
Recuerde que
acaso la salida más segura en caso
de peligro no sea el acceso por el
cual usted llegó.
Aléjese de las ventanas o escaparates, pues podría resultar gravemente herido si lo empujaran contra
el cristal. Permanezca de pie. Hágase espacio para respirar asiéndose
una muñeca con la otra mano frente
al pecho y sacando los codos. Si lo
derriban, procure permanecer junto
a una pared. Encójase en posición
fetal de cara a la pared, con las manos entrelazadas sobre la nuca.
Un extraño lo ataca en la calle
En caso de asalto a mano armada, es mejor darle el dinero al asaltante que arriesgarse a sufrir una
herida grave. Pero si tiene usted
que pelear, golpee con todas sus
fuerzas, con rapidez y sin aviso. Grite hasta que pueda escapar. Si el
asaltante lo ataca por atrás, gire
y déle un codazo. Si lo sujeta por
la garganta, tuérzale los dedos meñiques hacia atrás y afuera.
Pegúele en la cara o el estómago con
el paraguas o el bastón. Si no tiene
usted ninguna arma, suelte cualquier
cosa que lleve en las manos y pegúele con los dedos extendidos y
rígidos en la garganta o en los ojos.
O bien, sujétele con fuerza los testículos y retuérzalos.
Los frenos fallan cuando el auto va en marcha
Accione el freno de mano poco
a poco y pise varias veces el pedal
del freno, que a veces así vuelve a
funcionar. Sujete el volante firmemente; al aplicar el freno de mano
cuando el auto va a cierta velocidad, las ruedas traseras pueden
trabarse y hacer que el auto derrape.
No apague el motor; vaya cambiando a las velocidades inferiores, para
que el motor sirva de freno. Trate
de llevar el auto a alguna pendiente para que se detenga al subir, o
haga que roce alguna cerca o pared para que pierda velocidad.