Andrea McNichol, quien dirige la Graphology Consultants International, empresa
asesora en grafología, recibió hace poco el llamado de una agencia de autos que
perdía un millón de dólares al ano por robos de piezas de motor. Estaba claro
que el culpable o los culpables pertenecían al personal de la agencia. McNichol
hizo que todos los empleados le informaran por escrito, de su puño y letra, si
sabían algo relacionado con los hurtos, y recibió las declaraciones encabezadas
por una carta que el vicepresidente escribió a mano.
"Le eche un vistazo a la carta", comenta McNichol, "y supe que el era el
responsable de la operación". Aquel hombre quedó bajo vigilancia, y finalmente
fue arrestado.
En algunas partes de Israel, se reconoce a la grafología como una rama de la
psicología, y se enseña en las universidades. El análisis de la escritura se
emplea para la selección de personal en mas del 80 por ciento de las empresas
importantes de Alemania Occidental, y hasta en el 50 por ciento de las
principales firmas de Suiza e Israel. En Estados Unidos, mas de 3000 compañías
lo aplican con diversos propósitos. "La escritura a mano es la escritura del
cerebro; es la parte inconsciente de la mente que se expresa a través de los
dedos", explica Ivy Helstein, psicoterapeuta de Long Island, Nueva York, que
toma en cuenta la grafología en el ejercicio de su profesión.
Así como las huellas digitales corresponden a una sola persona, las "huellas
cerebrales", las curvas, los ángulos, los puntos y las rayas de la escritura
expresan la individualidad de una personalidad. "No hay dos seres humanos en el
mundo que escriban igual", señala McNichol. Por eso, un experto analista es
capaz de detectar una falsificación, según Ruth Brayer, presidenta de
Graphological Services International, compañía que ofrece seminarios sobre
detección de falsificaciones a los principales bancos de Nueva York.
Pero la grafología sirve mucho mas que para distinguir a un ser humano de todos
los demás. Los buenos grafólogos aseguran que pueden determinar los sentimientos
de la persona hacia su madre, y también si es honesta, en que empleos destacará
y si es optimista o pesimista. Se basan en mas de 300 indicios, que incluyen la
inclinación de la letra, la presión con que se escribe, los espacios y márgenes,
como se forman y se unen las letras, y también comparan la firma con la
escritura. Cada indicio se debe interpretar en el contexto de la caligrafía en
general, y por eso ningún grafólogo responsable se atribuirá la capacidad de
determinar sin ninguna duda la lealtad de la persona, su ambición o su
sensualidad basándose en un solo signo. No obstante, los fundamentos de los dos
aspectos mas amplios del análisis de la escritura están al alcance de casi todo
el mundo: son el movimiento y el simbolismo.
El movimiento de la mano al escribir es indicador del carácter, como lo es el
lenguaje corporal. Una escritura fluida, redondeada, denota una naturaleza
desenvuelta, flexible; en cambio, los rasgos marcados, angulares, sugieren
agresividad, tendencia a la crítica o necesidad de control.
Los trazos interrumpidos revelan saltos intuitivos, en tanto que las letras bien
unidas manifiestan la propensión a razonar con base en encadenamientos lógicos.
Los espacios amplios entre las palabras o líneas indican timidez y aislamiento.
La escritura que va ascendiendo (en una página sin líneas) sugiere que quien
escribe esta de buen humor; en cambio, la descendente, al igual que los hombros
caídos, indica desaliento o depresión.
¿Cómo termina su mejor amigo las palabras y oraciones al escribir? Si el último
rasgo se extiende hacia afuera, probablemente sea extrovertido; si el trazo se
curva hacia la palabra, revela egocentrismo o actitud defensiva.
Los grafólogos dividen la escritura en tres "zonas": la central (el cuerpo de
las letras pequeñas), la superior y la inferior (formadas estas por las
extensiones de ciertas letras, como la f, la k, la g y la y, y las mayúsculas).
Según Ruth Braver, el tamaño relativo y las formas de las tres zonas revelan al
grafólogo si el individuo es intelectual, emotivo o materialista, y dónde
radican sus conflictos internos. Por ejemplo, las letras mal formadas en la zona
central tal vez delaten una mala imagen de la persona ante si misma, mientras
que los lazos puntiagudos en la zona inferior quizá indiquen despotismo en sus
relaciones sexuales.
Como los robos perpetrados por empleados representan perdidas por miles de
millones de dólares en almacenes, bancos y otras empresas, muchos analistas de
la escritura se especializan en el "diagnostico de la integridad" de quienes
solicitan empleo, para que no se contrate a posibles ladrones. Los grafólogos
afirman que la deshonestidad suele manifestarse en la escritura; por ejemplo, en
un marcado aumento del numero de los errores que se cometen.
Otra aplicación de la grafología que se aprovecha cada vez mas es la selección y
ubicación de los empleados. "La causa principal del fracaso en un empleo no es
la falta de aptitudes, sino la discordancia entre la personalidad y el trabajo",
aclara William Moran, vicepresidente de Handwriting Resource Corporation,
empresa especializada en grafología, de Phoenix, Arizona.
En los currículos personales que presentan los aspirantes a un empleo, y en las
entrevistas que les hacen a estos, pueden pasar inadvertidas no solo graves
ineptitudes, sino también cualidades y habilidades. Las empresas que hacen
análisis grafológicos para asignar empleos y prever la adaptabilidad de los
solicitantes al ambiente laboral (empresas tales como Karen Greenhouse
Associates, que ofrece asesoría a consultorios médicos y dentales en Los
Angeles, California) afirman que registran pocos fracasos y una gran
productividad entre las personas que eligen.
La gente comienza a considerar la grafología cuando se trata de planear una
carrera profesional. Sobre la base de que las dotes naturales se reflejan
claramente en la escritura, el buen grafólogo puede ayudar a un joven que
termina los estudios de secundaria o bachillerato, al ejecutivo que atraviesa la
crisis de la edad madura o al ama de casa que ya no tiene hijos que atender,
para que descubran los talentos latentes que poseen y de los que pueden valerse
para hacer una carrera muy satisfactoria.
¿Qué revela la escritura?

La aparición en las zonas superiores de trazos que sugieran la figura humana (aunque sea vagamente, como una cruz), denotan al pensador práctico, independiente y realista, con una
mentalidad controlada, pero inquisitiva, que se basa en los hechos.

Los trazos en los que la pluma pasa repentinamente de una zona a otra corresponden a una persona que sabe valerse de su mente penetrante, y piensa siempre de una manera creativa e innovadora.

Invadir las líneas de arriba y abajo de manera caótica revela distracción, incluso irresponsabilidad, y puede ser signo de encanto y creatividad.

Si destaca la zona inferior, la persona está dominada por fuerzas inconscientes,
relacionadas con la necesidad de supervivencia, la actitud materialista y el instinto de
reproducción.

La letra vertical manifiesta cautela y consideración, y con frecuencia un gran
atractivo personal.

La escritura reclinada revela interés de la persona en sí misma, y que se trata de
un ser autónomo, difícil de comprender y de tratar, el cual, sin embargo, puede tener
una personalidad bien desarrollada y agradable.