| |
| |  Cada vez que el granjero visitaba a su madre en el asilo, le llevaba una botella de leche fresca mezclada con un poco de licor. Ella nunca hizo ningún comentario acerca de la leche, pero un día le pidió un favor.
-Por supuesto mamá. ¿De qué se trata?
-Nunca vendas esa vaca, hijo. | | | | |  Un estadounidense y un inglés estaban esperando en un hotel. Al cabo de un rato, el primero propuso que tomaran una copa. -Probé una vez y no me gustó -contestó el inglés en tono áspero.
La siguiente sugerencia del estadounidense fue que jugaran al bridge, y la respuesta fue la misma:
-Probé una vez y no me gustó.
-¿Qué opina del billar? -Probé una vez y no me gustó- fue nuevamente la respuesta.
En ese momento, llegó un jovencito a quien el inglés presentó como hijo suyo. El norteamericano exclamó:
-¡Hijo único, supongo! |