 Un disgustado inquilino se quejaba: -El techo tiene goteras, la lluvia entra
por una ventana rota y los pisos están anegados. ¿Cuánto va a durar esto? El
casero replicó: -¿Cómo puedo yo saberlo? ¡No soy meteorólogo! |  Cierto individuo que viajaba por Escocia fue a visitar Loch Ness, con la
esperanza de ver al famoso monstruo residente de ese lago. -¿A qué hora
acostumbra aparecer el monstruo? -preguntó el turista a un guía. La
respuesta fué: -Después de unas cinco copas de whisky. |
 El agente hace señas para que una motocicleta se detenga en la carretera.
-¿Qué pasa? -pregunta el conductor, y muestra su licencia. -Su esposa se
cayó de su moto cinco kilómetros atrás. -¡Oh, gracias a Dios! ¡Pensé que me
había quedado sordo! |  Su perro estuvo ladrando toda la noche -le dice un hombre a su vecino-. Eso
es señal evidente de muerte. -¿De quién? -De su perro, si vuelve a
ladrar esta noche. |  Estaba yo en una tienda cuando entró una pareja de adolescentes. Vestían ropas de
piel adornadas con cadenas y alfileres de seguridad. El chico llevaba el cabello
erizado y pintado de aul y púrpura; la cabellera de la muchacha era de un
amarillo brillante. De pronto, el tomó uno anteojos oscuros y se los puso.
-¿Qué te parecen? -preguntó a su amiga. -¡Quítatelos! -gritó ella-. ¡Te ves
ridículo con ellos! | |  Un matrimonio de edad avanzada estaba sentado en el banco de un parque, disfrutando de una hermosa mañana de fines de verano. De pronto la mujer se levantó, se desnudó y empezó a correr en círculos.
-¿Qué haces? -le preguntó el desconcertado marido.
-Ya lo ves: estoy protestando en traje de Eva.
-¡Ah, vaya! -replicó el hombre-; pero, ¿por qué no llevas antes el traje a casa y le das un buen planchado? | |  Un señor, tratando de ahorrar algunos centavos, apremió a su pequeña hija para que abordara el bus sin pagar tarifa de niños.
-¿Cuántos años tienes pequeña? -le preguntó el conductor.
-Cuatro y medio -respondió la niña.
-¿Y cuándo cumplirás los cinco? -insistió él.
-Precisamente en cuanto baje del bus. |